La Puna pone la riqueza: ¿y los puestos de trabajo?
Para una etapa de construcción vinculada con Río Tinto se prevé incorporar alrededor de 600 personas. El secretario de Minería pidió que las búsquedas empiecen en San Antonio de los Cobres y localidades cercanas, antes de extenderse a la ciudad de Salta.
Por Redacción de Te Lo Digo Así

Con alrededor de 600 incorporaciones previstas para una etapa de construcción vinculada con Río Tinto, el secretario de Minería de Salta pidió que la búsqueda de trabajadores empiece en San Antonio de los Cobres y pueblos cercanos, antes de llegar a la ciudad de Salta. La prioridad, planteó, debe ser para las comunidades donde se desarrollan los proyectos.
En una entrevista en *Día de Miércoles por Aries*, Gustavo Carrizo cuestionó que todavía haya personas desocupadas en San Antonio de los Cobres mientras crecen las inversiones mineras en la Puna. “No puedo tener todavía gente desocupada en San Antonio de los Cobres. Ellos son los primeros, ahí es donde se genera la riqueza”, afirmó.
Carrizo sostuvo que las empresas deben priorizar a los trabajadores de las localidades cercanas a los emprendimientos y que la contratación también depende de la capacitación y las habilidades que requiere cada proyecto.
El funcionario señaló que unas 66.000 personas forman parte de la red provincial de formación técnica. También indicó que actualmente trabajan 5.780 personas en la actividad minera y que la Provincia realiza auditorías para verificar el cumplimiento de las exigencias de contratación.
El reclamo por los beneficios para las comunidades también alcanzó a Posco. El intendente de General Güemes cuestionó que la empresa todavía no haya concretado un centro de salud que, según la denuncia, había prometido construir hace seis años.
Carrizo dijo que desconocía ese reclamo y que empezó a trabajar con la empresa para resolver la situación. “Si ellos acordaron un punto, lo tienen que cumplir, punto. En eso no se discute”, advirtió.
El secretario reconoció que no es el único caso de compromisos asumidos por compañías que después no llegan a concretarse. Su planteo apunta a que el desarrollo minero se traduzca tanto en empleo como en mejoras para las comunidades.



